Entrevista de ByTHEFEST a Virginia Maestro a poco de iniciar la gira “Blue Bird”.

Horas antes del inicio de la gira “Blue Bird” de Virginia Maestro, que le llevará a recorrer diferentes ciudades de la geografía española y que comenzará esta noche en la sala Matisse de Valencia, “ByTHEFEST“, con sede en Elche (Alicante), ha entrevistado a Virginia de la mano de David Blutaki.

A continuación transcribimos la entrevista:

Virginia Maestro parece haber tenido que soltar algunos lastres para continuar siendo ella misma; para publicar su cuarto disco, “Blue Bird”, ha adoptado su nombre real desprendiéndose del adquirido Labuat con el que la ganadora de la sexta edición de Operación Triunfo inició su carrera discográfica, además ha terminado su relación con Sony emprendiendo un exitoso crowdfunding que le ha permitido autoeditarse. Este nuevo trabajo bebe de las mismas fuentes de los viejos sonidos americanos que los anteriores, pero su remozada actualización la coloca ante un panorama mucho más abierto. De todas estas circunstancias, de su música y de su nuevo trabajo hablamos con ella antes de comenzar la gira de presentación de “Blue Bird” esta noche en la Sala Matisse de Valencia.

(Virginia Maestro estará en el Festival Microsonidos de Murcia el próximo mes de febrero).

Es un tema recurrente, pero es inevitable hablar de tu paso por OT y casi mejor dejarlo zanjado al principio. Durante tu paso por la academia de Operación Triunfo, un concurso para intérpretes, se vio una Virginia que lo que realmente tenía eran inquietudes como compositora. ¿Es esa la realidad de Virginia Maestro? ¿Te ha servido OT como trámite para hacerte un hueco y finalmente hacer lo que en principio tenías pensado? ¿O ha sido algo circunstancial?

Es una parte de mi vida con muchas luces y sombras. Ya pasó, ya fue.

A pesar de que en cada uno de tres anteriores trabajos has expresado que has actuado con total libertad, en tu primer disco tras tu separación de Sony te presentas con tu nombre y apellido. ¿Es una declaración de intenciones?

Es algo que quería hacer desde hace tiempo y ahora que tengo completa libertad he hecho. Sólo es un nombre, me apetecía que el artístico y el real fueran el mismo, sólo eso. Fue una decisión que cuando la tomé resultó ser muy liberadora para mí. Cambiar siempre da respeto, pero dentro de tanto cambio en el último año el de cambiar de nombre fue el que menos quebradero de cabeza me dio.

Después de la seguridad que da el apoyo de una multinacional, has apostado por hacer un crowdfunding para producir y publicar “Blue Bird”. ¿Sentiste algo de vértigo al enfrentarte a esta apuesta?

Jeje sí, algo de vértigo sentí. Fue difícil tomar esta decisión, de las más complicadas que he tomado en mi carrera por todo lo que implicaba. Me tomé mi tiempo para pensarlo e informarme pues nada sabía yo de hacer un crowdfunding. Es toda una experiencia en la que he aprendido mucho; del público, de mi equipo, de cómo hacer mil cosas y de mí misma también.

Como digo siempre, ha sido un año de grandes cambios y ahora que todo me ha llevado a ‘Blue Bird’ solo puedo estar muy orgullosa. Toda una experiencia reveladora. Mucho vértigo.

Después de conseguir sobradamente el objetivo, ¿un artista se siente más seguro?

En el momento en el que a mí me sucedió sí, la verdad. El éxito del crowdfunding me hizo pensar en muchas cosas, sobre todo estaba alucinada con la confianza del público hacía mi música, eso me conmovió mucho. Me hizo sentir muy bien conmigo misma, y fue una gran inyección de moral y confianza en mí misma. Fue la primera vez que lloré de alegría, cuando vi que en tan pocos días alcancé el objetivo.

En contra de lo que se podría esperar al lanzarte a una aventura de este tipo, no aligeras equipaje musical. La producción es sumamente rica, sigues contando con el acompañamiento de tu banda The Maybe Sundays y vistes los 11 temas del disco con diferentes matices, según el palo de la música americana que más te acercas. ¿Qué porcentaje del sonido tenías claro en un principio y que porcentaje has dejado en manos de Bernardo Calvo?

La verdad es que no es muy matemático esto, no sé muy bien qué decirte. Yo tenía claro que quería un sonido moderno, y quería también construir. La verdad, yo lo he sentido evolucionar en el estudio día a día con los músicos y con Berni… Lo íbamos viendo y hablando y no sé… Una no apunta esto. Nos hemos dejado la piel sin fijarnos demasiado en el reloj o el mes del calendario, y lo hemos hecho juntos, paso a paso.

Como ya es característico en tu carrera, en “Blue Bird” haces un recorrido por la música americana de raíces, desde el country al soul o el rythm & blues, desde Nashville a New Orleans, pero parece que en esta ocasión has actualizado un tanto ese aire retro que te acompañaba. ¿Te sentías encajonada? ¿Una especie de cantante vintage?

No me he sentido encajonada la verdad, tal vez de forma natural el cuerpo y la mente, según el momento nos pide cosas diferentes. Es obvio el tipo de música que más me ha podido influir pero en ‘BlueBird’ todo cambia bastante; desde las composiciones que han evolucionado hasta el sonido que aunque sea de influencia retro en sus arreglos es más fresco y actual sin lugar a duda a diferencia de ‘Night and Day’.

Por otro lado sí te dejo llamarme si quieres cantante vintage, ya que adoro las canciones de las décadas de los años 40 y 50, siempre lo he dicho a los cuatro vientos. Se nota mucho en el tipo de melodías que hago y en las estructuras, e incluso en el tipo de letras. Al final lo que hago yo lo llamo retropop, me lo paso genial como sabes jeje…

En el disco hay canciones muy diferentes, siempre dentro del juego de las músicas americanas, por ejemplo en “Make it Alright” me recuerdas a una Madonna juvenil, en contraste con el country de “You gotta hold on me”, pasando por la sensualidad de algunos temas influenciados claramente por el rythm&blues, etc. ¿En qué estilo te encuentras más cómoda? ¿Estás abriendo el abanico para luego elegir un camino más concreto?

La verdad es que no, me gusta coquetear con todo lo que me gusta… No sé, tal vez en lo más íntimo me siento especialmente cómoda, pero la historia es que también escribo temas que no lo son tanto…Entonces me lanzo a todo lo que surge. Me apetecía hacer un disco descarado como este, sin complejos a mezclar diferentes estados emocionales. Me gusta porque es muy realista, nadie tiene solo días geniales o malos. En la variedad está el gusto ¿no? Me gusta coquetear con todos los momentos que vivo.

virginiamaestro_nashville_noticia_001Virginia Maestro in Nashville (Foto de Christian Gamdek al igual que foto destacada)

Presentaste las canciones en una minigira por Nasville. ¿Cómo fue la experiencia? ¿Cómo reaccionaron los nativos ante una chica extranjera que iba a cantarles su música?

Ha sido una de las experiencias más enriquecedoras que he vivido hasta ahora. Adoro a mi mánager de allá (Sheyla) quien me tuvo todo el tiempo de aquí para allá tocando.

Lo cierto es que la acogida fue sorprendente para mí. Me recibieron muy bien, tanto el público como los músicos y artistas que pude conocer. La mentalidad americana es bien distinta a la española y es una gozada intercambiar culturas porque una se nutre así. Su generosidad me dejó pasmada, así como su entusiasmo por las canciones que toqué y las ganas de colaborar juntos. Mi música no es estrictamente country como bien sabes, aunque sí tiene la influencia. Mis canciones y forma de cantar suenan muy diferente a ellos, y fue una grata sorpresa descubrir que esa diferencia para ellos resulta exótico. Les gustó especialmente cuando lo hacía en castellano, así que retomé algunas de las viejas canciones que cantaba en mi niñez con mis padres y alguna composición de los discos anteriores, además de los nuevos temas de ‘Blue Bird’. Honestamente estoy deseando volver…

La verdad es que hay una extraña polarización entre lo que se entiende como mainstream e indie, aunque al final se acaben copiando las fórmulas. No parece haber un público demasiado acostumbrado al sonido clásico americano que vaya más allá de las pequeñas salas. Con todo esto, ¿dónde te gustaría ubicarte y encontrar tú camino?

A mí me da igual el donde, lo único que quiero es tocar para una audiencia que le guste escuchar música en directo. Como imaginas no soy especialmente amante de las etiquetas, básicamente porque no creo en ellas. Todo es una pose. Todos hacemos lo mismo: música. Me gusta estar en el lado en el que me respetan y valoran, como a todos, me gusta estar mirando a mi público de cerca y contarles mis historias, me da igual si escuchan a Neil Young o a Justin Bieber, porque creo que todos tenemos sentidos susceptibles de ser traspasados. No importa nada más, lo único que importan son las canciones y lo que cada artista tiene que contar. Si no tuviéramos tantos complejos no habría tantas etiquetas.

Empiezas la gira de “Blue Bird” en Valencia en la Sala Matisse. ¿En qué formato vas a actuar en esta gira? ¿Quién te va a acompañar en el escenario?

Sí! y ganas tremendas las que tengo, no lo sabes bien. Iré en un formato muy exigente para mí, pero como intuyes me van los retos, bastante además. Iré con Amable Rodríguez a la guitarra eléctrica, Alex Riquelme a la batería (estos dos han grabado en el álbum), y con Alfonso Ferrer al bajo eléctrico. Yo cantaré e iré con la guitarra acústica, que en esta ocasión lleva mucha responsabilidad. Así que estaré a tope.

 

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